La caries es una enfermedad infecciosa y crónica causada por bacterias que, al metabolizar los azúcares de nuestra alimentación, producen ácidos que destruyen progresivamente el esmalte y la dentina del diente. Si no se trata a tiempo, avanza hacia capas más profundas hasta llegar a la pulpa dental (el nervio), lo que puede derivar en infecciones, dolor intenso y la necesidad de tratamientos más complejos como una endodoncia.
Es una de las enfermedades más prevalentes a nivel mundial y, al mismo tiempo, una de las más prevenibles. Detectarla temprano marca una diferencia enorme en la complejidad y el costo del tratamiento necesario.
Una caries pequeña, detectada en sus primeras etapas, puede resolverse con una restauración simple, mínimamente invasiva y en una sola sesión. Una caries avanzada puede requerir una endodoncia, una corona o incluso llevar a la extracción del diente.
En BSK aplicamos el principio de odontología mínimamente invasiva: intervenimos solo lo estrictamente necesario, preservando la mayor cantidad de tejido dental sano posible. Para eso nos apoyamos en sistemas de diagnóstico de alta sensibilidad que permiten detectar caries en etapas muy tempranas, incluso antes de que sean visibles a simple vista.
La mayoría de las caries en sus etapas iniciales no generan dolor. El dolor aparece recién cuando la lesión llega a capas más profundas del diente y se acerca al nervio. Por eso los controles periódicos con radiografías son fundamentales: permiten detectar caries que todavía no dan síntomas y tratarlas antes de que progresen. Esperar a que duela es esperar a que el problema sea más grande.
Una caries sin tratar avanza de forma continua y silenciosa. En su progresión destruye primero el esmalte, luego la dentina y finalmente llega a la pulpa del diente (el nervio), provocando infección y dolor agudo. En ese punto el tratamiento necesario ya no es una simple restauración sino una endodoncia o, en casos extremos, la extracción. Tratar una caries pequeña hoy es siempre más sencillo, menos invasivo y más económico que esperar.
Una caries sin tratar avanza de forma continua y silenciosa. En su progresión destruye primero el esmalte, luego la dentina y finalmente llega a la pulpa del diente (el nervio), provocando infección y dolor agudo. En ese punto el tratamiento necesario ya no es una simple restauración sino una endodoncia o, en casos extremos, la extracción. Tratar una caries pequeña hoy es siempre más sencillo, menos invasivo y más económico que esperar.
Sí. Las resinas compuestas actuales tienen una excelente resistencia y estética, logrando un resultado prácticamente indistinguible del diente natural. Su duración depende del tamaño de la restauración, la ubicación del diente y los hábitos del paciente. Con una correcta higiene y controles periódicos, una restauración de resina puede durar muchos años. En casos donde la caries es muy extensa, podemos recomendar materiales alternativos de mayor resistencia.
Sí. Las resinas compuestas actuales tienen una excelente resistencia y estética, logrando un resultado prácticamente indistinguible del diente natural. Su duración depende del tamaño de la restauración, la ubicación del diente y los hábitos del paciente. Con una correcta higiene y controles periódicos, una restauración de resina puede durar muchos años. En casos donde la caries es muy extensa, podemos recomendar materiales alternativos de mayor resistencia.
En BSK nos especializamos en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que afectan a los tejidos que rodean a los dientes e implantes, con una vision integral y multidiciplinaria con las démas especialidades odontológicas.